Narrativa | Umbral, por Santiago Rafael

Las luciérnagas se apagan
Nada existe

Chiyo-ni
*escrito poco antes de su muerte

Te esforzarás por escuchar la voz de tu madre una última vez. Te esforzarás por oír de su voz una nana que desvanezca el miedo, que te quite el frío y barra con los calosfríos que estremecen tus miembros sin fuerzas, Valiente. Una nana que haga que la herida duela menos. Una nana que cicatrice pronto el desarraigo de tu conciencia, desvaneciéndose entre la velada oscuridad de tu mirada y el acompasado ritmo de tu corazón. Una nana que te duerma. Una nana que conjure el trauma y te despierte otra vez niña… 

Volver a ser aquella que fuiste. 

Volver a ser aquella que cabía en brazos de tu madre, Valiente, aquella que oía nanas cada noche antes de dormir, aquella que soñaba sueños sin sombras, sueños de infancia. Volver a ser quien eras antes de que esto sucediera. 

Querrás volver a ser quien eras antes de que esto sucediera, Valiente. Volver a ser quien eras antes de que esto sucediera…

Volver a los brazos de papá. Querrás volver a los brazos de tu padre, Valiente, y que ese aroma a tabaco y combustible vuelva a provocarle cosquillas a las aletas de tu nariz y rías y él ría, y en la risa de los dos, la mirada suya y la mirada tuya, risa y mirada cómplice, risa y mirada de padre e hija.

Volver a sentirte segura, a saberte fuerte. Querrás volver a saberte segura y fuerte, Valiente…

Querrás volver a escuchar esas palabras en boca de tu padre con su voz, esa voz cálida que confortaba como confortaba el fuego que tus padres encendían en la chimenea del hogar en las noches de Nochebuena y Navidad, esa voz invencible como un fortín de almohadas. Querrás volver a escuchar esa voz, Valiente. Querrás volver a escuchar esa voz cálida e invencible de tu padre… 

Sientes frío. Recuerdas. Y te preguntas, Valiente. Te preguntas en qué momento creciste tanto, en qué momento dejaste de ser niña. ¿Cuándo fue la última vez que mágicamente despertaste arropada en tu cama luego de haberte quedado dormida en el sofá de la sala? ¿Qué fue de aquella colcha blanca y afelpada con manchas negras con la que mugías y balabas, creyéndote cencerro, Valiente? 

Ibas y venías. Recuerdas. Cruzabas la casa mugiendo y balando, balando y mugiendo, por toda la casa. 

Sientes frío; pero recuerdas, Valiente. Todavía recuerdas.

No todo entonces está perdido, piensas. Todavía hay algo. Todavía hay algo que puede salvarse de todo esto, piensas. Y te aferras. 

Te aferras con una fuerza que ya no tienes, Valiente . 

Te aferras. 

Te aferras a lo último que resta de ti, del mundo, de la vida que se te escapa por la boca… 

Te aferras. 

Cerrarás los ojos, Valiente, y pensarás Qué mundo tan maravilloso. Así cantaba una voz que te acompañó en la infancia. Recuerdas

Era un disco grandísimo, Valiente, que tu madre escuchaba los domingos que hacía limpieza mientras tu padre leía y tu coloreabas, tirada junto a él, un enorme sol amarillo en la esquina superior de la hoja. 

Recuerdas.  

Tu padre solía acompañar a la voz que interpretaba aquellos versos tan maravillosos: 

What a wonderful world —cantaba tu padre con su vozarrón sin apartar nunca los ojos del libro.  

What a wonderful world —coreaba tu madre

¡Guatafurwuorld…! —cantabas tú y reían. Todos reían. Recuerdas.

Todavía recuerdas, Valiente, y piensas Sí. Qué mundo tan maravilloso. Qué mundo tan maravilloso, piensas, y respiras. Inhalas, y exhalas. 

Recuerdas

Qué mundo tan maravilloso, dices con una voz cálida, Valiente, una voz profunda y cálida que viene de un lugar luminoso, un lugar luminoso muy adentro de tu boca, Valiente. 

Inhalas, y exhalas. 

Ves una luz acercarse. Sonríes. Sueltas el aire.  

Recuerdas

Y para no irte por completo, Valiente, recuerdas estas y otras cosas en el umbral antes de que las luces se extingan y todo desaparezca. 

Santiago Rafael, Xalapa, Ver. Dramaturgo. Autor de Los tratos con Mefistófeles y Tona, esta última publicada en el núm. 2 de la revista digital La Quinta Pared Revista de Artes Escénicas. Actualmente estudia la licenciatura en Lengua y Literatura Hispánicas en la Facultad de Letras Españolas de la Universidad Veracruzana.

Escritor invitado
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