Esto sucedió una mañana de abril. Los exámenes finales del cuatrimestre comenzaban a acercarse y debíamos estudiar duro, si queríamos aprobar las cinco materias que correspondían al primer cuatrimestre del segundo año de abogacía. Estábamos con Juanse esperando el micro. Juan Sebastián había sido mi compañero de estudios desde que ingresamos, en la “alta casa de…
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Respuestas al realismo y a su espejo: el conflicto del adentro y el afuera en “Cuarteto de cuerdas” de Virginia Woolf, por Víctor González Astudillo
Al hablar del proyecto estético del realismo, se hace necesario corresponder a sus propias coordenadas discursivas. Sobre un movimiento que busca ser totalizante, solo se puede decir una cosa que lo abarque todo. Esto es, desde las palabras de Lukács, el espejo. Este artefacto, en cuanto a metáfora, lleva a cabo, en la representación…
Cuento | La buena suerte, por Servando Clemens
Juan Felipe salía todas las mañanas a buscar trabajo, pero nunca tenía buena suerte. Su abuela le daba plata para el autobús y para que comiera algo en las loncherías del centro de la ciudad. La anciana tenía la esperanza de que su nieto sentara cabeza y que encontrara un empleo digno, sin embargo, a…
Disertación de los peces: Una introducción al arquetipo de Maurice Rimonelle, por Rodrigo Mora
Después de mi estancia en Québec y comer diariamente nuggets de pollo es raro que no me hayan crecido algunas plumas para aguantar el frío de Gatineau. Ahora escribo en México; agradezco estar en un lugar violento, ser un alumno por demás irregular de la Facultad de Filosofía y Letras y estar completamente cuerdo porque…
Gabriel García Márquez y el cuento I: Esa mágica forma de contar, por Fernando Chelle
[Foto tomada de goo.gl/YoeYqH ] Premio Nobel de Literatura, novelista magistral. Los relatos breves recorren prácticamente toda su obra literaria, desde sus primeras publicaciones en la prensa colombiana hasta Memoria de mis putas tristes, su última novela, publicada en 2004. En este artículo, y en el próximo: su labor como cuentista, sus diferentes libros de…
Tener dos gatos
Dos gatos. Los tengo desde que eran cachorros: Merlín y Morgana. Merlín llegó con el tsunami de Banda Aceh, huesudo, tan descuidado que las rayas no se juntaban para dibujar un presunto pelaje atigrado. No sabía comer comida para gatos de bolsa y se orinaba cada vez que yo entraba a la habitación en donde…
Microrrelato de Gisela Rodríguez
Ella tiene miedo, mucho miedo. Se le estremece la piel cuando es media noche porque sabe que la espera el dolor. Ya hizo el bolso de la más chiquita y no para de pedirle al más grande que la ayude, así puede terminar lo más rápidamente posible. Su madre se lo advirtió muchas veces y…
Poema: Fondo de armario, por David Gutiérrez
La aurora pasta en los arrabales de Bangladesh con el beso de la parca tatuada en el muslo. Un enjambre de niños aletea alrededor de las fábricas textiles. La corona ácida del niño yuntero resbala por sus cabezas… En sus manos, dedos como agujas, enhebran las costuras del consumismo occidental. Insaciable charco de orina donde…
Cuento | Otras memorias de Tontilandia, por Ronald G. Hernández Campos
LA DAMA FILÓSOFA En la época de la “Restauración”, la aldea entró en un estado alarmante que los artistas llamarían “de puentes rotos y desmembramientos del genio creador”, porque ya no se pensaba libremente, ni se hablaba de lo que realmente se quería; al menos en la esfera pública tontilandiense, donde la policía restauradora perseguía…
Poema | La condena de la felicidad, por Pedro Martín Aguilar
I Ayer se ha matado un hombre tras deprimirse en su tercer año de jubilación. El Periódico, con su pupila segadora, permite solazarnos en la nota del suicida: “Lo siento, amigos. La vida no tiene sentido una vez dejas de trabajar”. Ayer se ha matado un esquizofrénico tras abandonarlo la familia que le dio todo,…
Cuento | Mi alma heredera, por Milton Ismo
Abrí y cerré la puerta del convento. El sol aun no salía y el frío cuarteaba mi piel. Exhalé sobre mis manos y me puse a trabajar. Las golondrinas se paseaban entre las maderas de la iglesia. La virgen descansaba debajo de la tela de polvo que se levantaba día con día. Los pasos quisquillosos…
