Cuento | Vendo dos guajolotes, por David Rico
¿Quién iba a pensar que el tiempose iba a ir así de rápido?Anónimo “Vendo dos guajolotes” podía leerse claro, escrito a plumón negro, con mayúsculas y minúsculas intercaladas, ocupando toda la hoja de una cartulina descolorida por el sol de…
