[Cuento ganador de mención honorífica en el concurso El cuento en cuarentena] Miro el mingitorio y parece vibrar mientras orino, como si viera su reflejo en un fluido viscoso, espeso y plateado, como mercurio. Termino de orinar, me enjuago las manos, me las seco en el pantalón y salgo del baño. La luz pálida de…
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Cuento | Abismos, por Nancy Hernández García
Míramebusco en el fondo del pozo la cantárida doraday para salvar a la noche asesino a los noctámbulosmírame hasta el agotamiento de las fuentesdonde el temblor se deshaceen la inmovilidad de tus ojos “El secreto de tus ojos” (frag.), Aldo Pellegrini Me recuerdo asomada al vacío. Siempre me he sentido atraída por el abismo, por…
Cuento | Nueve cosas que nadie te enseña en las películas del fin del mundo, por Michelle A. Jaquez Meymar
[Cuento ganador de mención honorífica en el concurso El cuento en cuarentena] Cuando mi mamá aún vivía, constantemente se quejaba del calor de la ciudad. También se quejaba del frío en los meses de invierno. Yo, con el persistente movimiento, ya no sentía frío; pero, en cuanto me detenía, el aire se colaba a través…
Fragmentarios | Las mandíbulas
Cuando me enteré de que venían personas de Pinos Altos me sorprendí mucho. Yo pensé que ese pueblo ya no existía, bueno, aquí ya no existe, claro. Me refiero a que ya no existía cuando yo todavía andaba por allá tocando los abetos y los sauces con la punta de mis dedos. Sí, yo tampoco…
Cuento | Mujer que teje de noche, por José de Jesús López Avendaño
—Por ahí se fue, compadre, nada más fueron unos minutitos en los que la vi… pero… ¡verá que estoy bien satisfecho! Se trataba de un tipo gordinflón que señalaba la callejuela situada en la parte derecha del palacio municipal. Andaba sudoroso, era época de lluvias, aunque ninguna se había presentado, el calor calcinaba las calles…
Cuento | Vestigio, por Amaury R. Ledesma
Corría el año 1852 en aquella ciudad bávara. La multitud se aglomeraba en una sus calles, la razón: el asesinato de una bella dama proveniente del norte que solo sabrá Dios lo que iba a hacer a los rumbos sureños. El cadáver de aquella linda jovencita de unos veintitantos años yacía con una herida de…
Cuento | Occha, por Sonia Arreguín
[Cuento ganador de mención honorífica en el concurso El cuento en cuarentena] Acababas de mudarte a Tokio con tu esposa el mes anterior, habías encontrado un buen trabajo en una empresa de ventas en el área de comercio internacional, ella aún no encontraba empleo, pero tenía tres solicitudes enviadas, aunque no hablaba japonés tenía otros…
Entre dioses, héroes y monstruos| Xoaltentli, parte 1
—¿Eso es todo? —le pregunta la cajera, sacándolo del mar de pensamientos que lo envolvían. Eso podía ser todo, sí, eso podía ser todo lo que necesitaba… ¿Necesitaba para qué? ¿Para mantenerse despierto y alerta de los gritos cercanos y lejanos? ¿Para tratar de ignorar lo que sabía tenía que pasar? Andrés asintió varias veces…
Ojos Vermelhos | Cuento: Cabecita Lisa
Llevamos dos meses aquí. Dos meses solos, rodeados de paredes blancas, borrachos futboleros, borrachos que solo saben coger y pelear, pelear y coger. Sigo sin poder comprender por qué estamos aquí. ¿Mi papá nos dejó? ¿Dejamos a mi papá? No sé quién abandonó a quién. La única respuesta que recibo de mi mami son silencios…
Cuento | Un juego, por Eduardo Robles Gómez
El hijo de la chingada no hablaba, neta. Era cagadísimo. Hacía ruidos de animales, como de gato, un pedo así, ¿te acuerdas? Sí estaba como tonto, la verdad. Tenía retraso el wey. Te le acercabas tantito y empezaba a morder y gruñir. Pinche loco. Oye, ¿y cuando le preguntaban algo los maestros? Parecía que iba…
Fragmentarios | Que no regrese, por Rodrigo Mora
Era septiembre, entonces quise deshacerme del piano. Mi madre había muerto dos semanas antes y ese piano era un mueble decorativo, incómodo, me recordaba a mi niñez porque hace mucho le había pegado algunas estampas en el costado. Pero me daba pena sacarlo por completo porque alguien podría encontrarlo y restaurarlo y darle una nueva…
