La oración de los muertos para no estar solos su padre tuvo la decencia de cargar con las fotografías donde él aparecía se convirtió en el fantasma que por las madrugadas hacía mucho ruido ……………….tras las paredes / se oye el resultado de su empresa ……………….tras las líneas desesperadas / es la esposa de un…
Autor: Escritor invitado
Cuento | Carbonillas, por Alma Naón
De escasa estatura, famélico y esmirriado; su edad era incierta, lo mismo se le podían suponer 25 años que 40. Había llegado al barrio igual que un perro viejo. Con la misma mirada cansada clavada en la incertidumbre. En las mañanas, se sentaba en el escalón de la zapatería de Don Prudencio, abría su mohosa…
Fragmentarios | Todos muertos, por Rodrigo Mora
A la memoria de Pepo y su hermano Lalo. Mataron a un hombre afuera de mi casa. […] ¿Tembló la mano del que bordeó la orilla del cadáver? La ciudad, sus banquetas: un enorme pizarrón. En vez de números se suman cuerpos. Papeles Falsos. Valeria Luiselli. Aquí está don Lorenzo después de una vida…
Sensini, cuento de Roberto Bolaño: Cuando la literatura, en lugar de buscar la gloria, busca pagar los porotos, por Fernando Chelle
[Este artículo forma parte del libro El cuento latinoamericano en el siglo XX, del mismo autor]. Por medio de su alter ego preferido, Roberto Bolaño nos muestra cómo era la vida de dos escritores latinoamericanos exiliados en España, en la época de las dictaduras del Cono Sur. En esas circunstancias, la creación literaria, en lugar…
En busca de tierra firme III: Sylvia Beach and Company, por Darío Sarago
Estas cualidades se vinieron a cumplir al pie de la letra en la figura de Nancy Woodbridge, una joven nacida el 14 de marzo de 1887 en Baltimore, Maryland, pero más conocida con el nombre por el que reemplazó a aquel: Sylvia Beach. De niña, su familia permaneció en Estados Unidos, pero recién alcanzó la…
Cuento | Esfera Africana, por Juan Pablo Tovar
Convexo La rebelión de Yasmina se había extendido a lo largo de la franja argelina que dominaban los tuareg. Los detractores blasfemaban contra su familia, cuya madre fue asesinada frente a ella. Su padre arengó su espíritu con epopeyas y cantos antiguos, conocía el carácter de su hija y por eso sacrificó su vida por…
Tres poemas de Érick Salgado
[Ilustración de Omar Felipe Martínez lápices de color 27.5 x 45cm] ESTOY ANSIOSO DE VERAS de palpar las olas, de sorber la espuma la sal el rocío; del calor dorado de tu cuerpo, de articular mi lenguaje en el horizonte de tu silencio, hacer del amanecer una chispa minúscula, de un instante, romper en las…
Fragmentarios | Jacarandas y eutanasias, por Rodrigo Mora
Hace poco dos fantasmas muy viejos florecieron en mi jardín. Dijeron que los habían sembrado hace mucho tiempo, los regaron con sangre coagulada del siglo pasado y algunas ideas eutanásicas. La semilla de un fantasma venía de Japón y la otra de Estados Unidos; pero, para llegar hasta aquí, cruzaron por el norte de México:…
Cuento | El cofre de Osuna, por Gustavo Leyton
—Busca el cofre, Mohamed —suplica Hamid, tendido en la cama hospitalaria. Minutos después, fallece con una sonrisa en el rostro. A un costado de la habitación gélida, el traumatólogo, un androide plateado con cerebro positrónico, aguarda con discreción. Mohamed Chafni se levanta de la silla plástica y observa por última vez el rostro apacible de…
Siete poemas visuales de Atilano Sevillano
Atilano Sevillano [Argusino de Sayago- Zamora (España), 1954] Residente en Valladolid (España). Doctor en Filología Hispánica y profesor de enseñanza secundaria. Imparte talleres de escritura creativa (poesía, haiku y microrrelatos). Cultiva la poesía visual. Es coautor del libro de texto Literatura española y universal (1999). Tiene publicados dos poemarios: Presencia indebida (1999) con prólogo del poeta Claudio Rodríguez y Hojas volanderas – haikus (2008). Hasta la fecha ha reunido…
Poema | Yelmo II, por Enrique Arturo Salazar
Yelmo II La libertad cobra en tiempos de hambruna. Los viejos habitan las plazas del Centro, se enraízan al asfalto para perderse en la bruma. Su legado es el silbido del viento. Trato de mantenerme cuerdo en una ciudad de taciturnos cazadores, de presas abyectas a su destino. Esa es mi victoria, soportar los embates…
